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PIAS, 2002. CD.
Listado de canciones
| 1 |
Vaka (nombre de la hija de Orri)
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6:34 |
| 2 |
fyrsta (primera)
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7:34 |
| 3 |
samskeyti (anexo)
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6:33 |
| 4 |
njósnavélin (la máquina espía)
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7:33 |
| 5 |
Álafoss (localidad donde está el estudio)
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10:05 |
| 6 |
e-bow (arco electrónico)
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8:35 |
| 7 |
dauðalagið (canción de la muerte)
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12:59 |
| 8 |
popplagið (canción pop)
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11:42 |
Comentarios
Cuando Gunni, de la discográfica Smekkleysa,
le preguntó a Jónsi por el título de su nuevo disco,
su respuesta fue "No lo sé, ¿se te ocurre algún nombre? Quizá
no lleve ninguno". Esto sucedía en mayo de 2002 y finalmente,
para irritación de algunos críticos, no sólo el
disco apareció sin título sino que tampoco lo llevaba
ninguna de sus canciones. Según Georg "podríamos
habérselos puesto, pero ¿qué sentido tendría?
No encontramos ningún título que nos gustara para ellas,
y no queríamos ponérselo sólo porque se supone
que deben llevarlo". Por su parte, Jónsi nunca usa títulos
para referirse a las canciones. "Cuando quiero hablarle de alguna
a un amigo, le digo es la número cuatro, o cosas así".
Siguiendo esta línea de minimalismo respecto a cualquier aspecto
ajeno a su música, tan injusta y frecuentemente interpretado
como pedantería por parte de los críticos, el libreto
consiste en ocho hojas en blanco para que sean los oyentes quienes escriban
las letras que la música les sugiera. Según Jónsi "es
una especie de experiencia humana. El oyente compra el disco
incompleto, y tiene que acabarlo él mismo. No es un cantante
contando historias, es como una banda sonora para la vida de cada uno.
Así la gente puede crear las letras adaptadas a sus propias vidas".
Saben que será una tarea difícil, "pero al mismo
tiempo es muy interesante. Es como el cuaderno de la escuela. Queremos
que la gente pueda escuchar, relajarse y escribir la letra que le sugiera,
o dibujar, o lo que quieran. Creemos que la música es algo más
que sonidos, es una experiencia artística total de la que todos
debemos ser partícipes".
También se invita a los oyentes a enviar a la página
web del grupo sus propias interpretaciones de las letras, de forma que
las que más se repitan podrían ser las letras oficiales
del disco. En él no hay ningún texto escrito; todos los
créditos aparecen en la página
web, e incluso los códigos de barras se incluyen en una pegatina
que puede desprenderse una vez comprado el disco. Los paréntesis
de la portada están formados por fotografías hechas por
los componentes del grupo en los exteriores de su estudio (césped,
árboles...). Existen cuatro versiones regionales del disco, en
las que sólo varían estas ilustraciones: Europa, América,
Australia y Japón. Encontrarás estas portadas, así
como las fotos de las que proceden, en la sección de imágenes.
En cuanto a la música, tiene dos partes bien diferenciadas.
"Se puede decir que el disco sigue un concepto: el título
son dos paréntesis vacíos, y es el oyente quien rellena
los paréntesis. Las canciones de la primera parte son ligeras
y positivas. Luego viene medio minuto de silencio y comienzan las otras
cuatro canciones, que son mucho más fuertes y dramáticas,
juegan más con las emociones".
Respecto a las letras, después de barajar la posibilidad de cantar
en islandés o en inglés, el disco está finalmente cantado sin
letras o, si lo prefieres, en hopelandish.
Aunque los temas no tienen título, utilizamos para referirnos
a ellos los nombres provisionales que les daban en el grupo mientras
los componían. "Se supone que sólo los conocíamos nosotros",
explica Georg. "Estos nombres se los damos a las canciones cuando las
dejamos a medias, para saber a cuál nos referimos. Buscamos una forma
rápida de recordarla: por ejemplo, llamamos a una canción Vaka, que
es el nombre de la hija de Orri, porque tuvo que irse a recogerla y
dejamos de escribirla en ese momento". Otra de las nuevas canciones
llegó a conocerse por samskipti (comunicación), cuando
originalmente se llamaba samskeyti (anexo). "Se llamaba así porque
venía justo después de fyrsta, pero alguien se equivocó al escribir
el título en el programa de un concierto". El título de e-bow
("electronic bow" o "energy bow", traducido como
"arco electrónico" o "de energía")
se refiere al accesorio con que Georg toca el bajo en esta canción,
diseñado en principio para guitarras eléctricas (Jónsi
lo utiliza en varios temas). El efecto que produce es el mismo que un
arco al tocar un instrumento clásico. Tiene aspecto de pinza
que se coloca de forma horizontal sobre la cuerda que se quiere que
suene, y a diferencia de la púa o los dedos puede sostener los
sonidos indefinidamente.
Las canciones no son realmente nuevas, ya que las llevaban tocando
desde tiempo atrás en sus conciertos. "Ken y yo hemos formado
un club anti-música", bromeaba Jónsi. "Estamos muy aburridos de la música
ahora mismo. Creo que tocar las canciones en muchos conciertos y luego
grabarlas no ha sido una buena experiencia. La próxima vez intentaremos
grabar las canciones según las hagamos, para intentar mantenerlas frescas
para nosotros".
Este cansancio ante las nuevas canciones ha influído sin lugar
a dudas en la forma en que las han grabado. De hecho algunas canciones,
como fyrsta, han experimentado cambios radicales hasta el punto
de ser prácticamente irreconocibles en sus diferentes versiones. "Llevábamos
tanto tiempo tocándolas que nos costó encontrar el enfoque
adecuado para grabarlas". Según Ken Thomas "algunas canciones
del disco comenzaron siendo bastante largas, más de lo habitual, pero
no ocurría nada en ellas. Las han estado tocando en directo y no quedaban
mal, pero en el estudio sonaban algo aburridas. Lo que hemos hecho es
editarlas para hacerlas más cortas, o cambiar de sitio pasajes que sí
sonaban bien".
En comparación con Ágætis byrjun, las
canciones de este disco están más escritas, más elaboradas. "También
son algo más oscuras", añade Jónsi. "No tienen tantos momentos suaves.
La principal diferencia es que en este disco la producción está menos
pulida, tiene un sonido más crudo, más vivo, mientras que el anterior
era un disco de estudio". Otra diferencia con su predecesor es
que el proceso de grabación fue más lento; por ejemplo,
para Ágætis byrjun grabaron el bajo y la
batería en sólo un fin de semana. "En esta ocasión
dedicamos más tiempo a encontrar el sonido adecuado".
Kjartan afirma que en esta ocasión las canciones se han construido
de otra forma. "Hay menos elementos de orquesta y arreglos de cuerda,
que son también más sencillos. ... Si no fuese diferente, sería aburrido.
Creo que las canciones de este disco son más consistentes, tienen
más fuerza individual". El productor Ken Thomas coincide con
esta visión: "La idea era hacer un disco que fuese diferente; sería
demasiado fácil hacer uno igual que el anterior". Todos están
de acuerdo en que el disco representa un progreso, un cambio importante
"que sin embargo no ha sido planeado. No solemos pernsar mucho
en las cosas, nunca pensamos lo que estamos haciendo. Nunca nos analizamos
a nosotros mismos, quizá por eso es tan difícil para nosotros
explicar qué estamos haciendo y porqué lo hacemos. En
cualquier caso sentimos este álbum muy distinto al anterior.
Lo sentimos más vivo, más oscuro y más áspero".
Uno de los objetivos era conseguir canciones que pudieran tocarse en
directo; esto era difícil con su anterior trabajo, como han tenido ocasión
de comprobar en las giras de estos años. La integración de sonido directo
y sonido de estudio es una de las novedades de este disco: "muchas de
las canciones comienzan con una actuación en directo, previamente editada
y doblada. La filosofía es intentar que la grabación suene igual que
el directo. Habrá gente que piense que suena mal, y utilizará el ecualizador
para lograr un buen sonido". En la entrevista
de la revista Sound
of Sound puedes encontrar una amplia información sobre el proceso
de grabación y el equipo utilizado. Según Jónsi "en
Ágætis byrjun sobrecargamos demasiado las
canciones; por eso hemos diseñado el nuevo estudio de forma que
se pueda grabar en directo, como si fuese un concierto. Buscamos la
forma más sencilla de hacer música".
Se ha dado especial importancia a la improvisación y a la experimentación.
Jónsi es muy claro al respecto: "Todo está abierto. Siempre hay que
estar preparado para probar cosas que no estaban planeadas. Si funciona,
bien, y si no, pues nada. Las canciones no son sagradas, el proceso
de creación debe ser abierto e interactivo". Puede parecer que en Ágætis
byrjun no existió este componente de improvisación, pero lo cierto
es que muchas canciones fueron modificadas durante el proceso de masterización.
"¡Incluso pusimos voces a una canción que no las tenía!", confiesa Jónsi.
La grabación de las secciones de cuerda se realizó siguiendo
la misma filosofía, sin una sola nota escrita. "Para Ágætis
byrjun contamos con la orquesta sinfónica de Islandia, y necesitaban
todo escrito nota por nota. Tuvimos que hacerlo en dos días. Esta vez
hemos llamado a las chicas que han estado tocado en nuestras giras.
Probamos a quitarles las partituras y dejar que tocaran según
sintieran la música. Salió mucho mejor, mucho más
sincero, aunque también llevó mucho más tiempo",
explica Jónsi.
La masterización se hizo en Londres, después de mezclar
el disco en el estudio Real World de Bath (Inglaterra), propiedad de
Peter Gabriel. Según Jónsi "estuvo bien, fue un buen
cambio de ambiente. Además conseguimos que Peter hiciera coros
para nosotros. Es un gran estudio, un sitio muy acogedor".
Más abajo puedes leer una
traducción de la nota de prensa que la discográfica envió
a los medios informando de la inminente aparición del disco.
Las críticas sobre el disco no han sido tan unánimemente
entusiastas como lo fueron con su predecesor, pero esto no preocupa
en absoluto al grupo. "Sólo consideramos nuestras expectativas,
no las de los demás. Sacamos un buen disco la última vez,
y este es aún mejor".
Críticas
Notas de prensa

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